larome-bibliotheque.jpg

NOTAS PRINCIPALES

ciruela, peonia, violetas, vanilla, patchouli y cuero.

No hay olor mejor que el de los libro: el olor del tiempo, el olor de la sabiduría. Entrar a una biblioteca es también una experiencia olfativa, no solo intelectual. Quien lee un libro también lo cata, lo aspira, lo toca, lo disfruta con los sentidos. Ese olor memorable es el de la ‘Bibliotheque de Alexandrie’: la famosa Biblioteca de Alejandría, la más grande y célebre de la Antiguedad, cuyos efluvios eruditos renacen al calor de nuestras velas, símbolo también en aquellos tiempos, la luz, de inteligencia y afecto.